¿Más de 60 años? Tres tés que pueden complementar una rutina para mantener músculos y piernas fuertes

Con el paso de los años es normal experimentar cambios en la masa y la fuerza muscular. Después de los 60, cuidar los músculos adquiere especial importancia porque unas piernas funcionales ayudan a caminar, subir escaleras y conservar la independencia. En internet se recomienda beber determinados tés para “recuperar la musculatura”, pero ninguna infusión puede reconstruir los músculos por sí sola. Aun así, algunas bebidas pueden complementar una rutina saludable gracias a su hidratación y sus compuestos vegetales.

Una primera alternativa es el té de jengibre. Esta raíz contiene gingeroles y shogaoles, sustancias estudiadas por sus propiedades antioxidantes y su relación con procesos inflamatorios. Una infusión suave puede resultar reconfortante y contribuir a la hidratación. Sin embargo, no produce crecimiento muscular directamente. Para desarrollar o conservar músculo, el organismo necesita suficientes proteínas y actividad física apropiada.

Otra opción es el té verde, que aporta polifenoles, especialmente catequinas. Estas sustancias han despertado interés por su actividad antioxidante. El té verde también contiene cafeína, por lo que algunas personas prefieren tomarlo durante la mañana o primeras horas de la tarde para evitar que interfiera con el descanso nocturno.

La tercera alternativa es una infusión de hierbabuena. Su sabor fresco puede convertirla en una opción agradable para aumentar la variedad de líquidos consumidos durante el día. Tradicionalmente también se utiliza después de las comidas. No obstante, no existe evidencia de que la hierbabuena pueda recuperar por sí misma la masa muscular perdida.

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Lo que realmente ayuda a conservar la fuerza

Los tés pueden acompañar una alimentación saludable, pero los músculos necesitan principalmente proteínas, energía suficiente y movimiento. Huevos, pescado, pollo, leche, yogur, habichuelas y otras legumbres son ejemplos de alimentos que pueden aportar proteínas.

El ejercicio también tiene un papel fundamental. Actividades adaptadas a las capacidades individuales que impliquen utilizar los músculos de las piernas pueden contribuir a conservar la fuerza. En adultos mayores con dificultades de movilidad, problemas de equilibrio o antecedentes de caídas, es conveniente recibir orientación profesional antes de comenzar ejercicios nuevos.

También son importantes nutrientes como vitamina D, calcio y magnesio, pero no es recomendable tomar suplementos sin saber si realmente son necesarios. Una alimentación variada puede proporcionar muchos de estos nutrientes.

Es importante prestar atención a una pérdida rápida o inexplicable de fuerza, dificultad nueva para caminar, caídas frecuentes o debilidad que empeora progresivamente. En estas situaciones conviene buscar una evaluación profesional para determinar la causa.

En conclusión, jengibre, té verde y hierbabuena pueden ser bebidas agradables dentro de una rutina después de los 60, pero no sustituyen la alimentación ni reconstruyen músculos automáticamente. Mantener suficientes proteínas, realizar actividad física adaptada, hidratarse y descansar adecuadamente constituye una estrategia mucho más completa para conservar la fuerza de las piernas y mantenerse activo con el paso de los años.

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