¿Sientes punzadas y adormecimiento en manos y pies? Estas podrían ser algunas causas
Sentir punzadas, hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies es algo que muchas personas experimentan ocasionalmente. A veces ocurre después de permanecer demasiado tiempo en una misma posición y desaparece rápidamente al moverse. Sin embargo, cuando estas sensaciones aparecen con frecuencia, duran mucho tiempo o empeoran progresivamente, pueden indicar que existe una causa que merece atención.
Una explicación sencilla puede ser la compresión temporal de un nervio. Por ejemplo, dormir sobre un brazo o mantener las piernas cruzadas durante mucho tiempo puede producir hormigueo durante unos minutos. Normalmente, la sensación mejora al cambiar de posición.
Pero no todos los casos son tan simples. Los nervios periféricos son los encargados de transmitir información entre el cerebro, la médula espinal y diferentes partes del cuerpo. Cuando estos nervios se irritan o dañan, pueden aparecer síntomas como sensación de agujas, ardor, entumecimiento o cambios en la sensibilidad.
¿Qué otras causas pueden estar relacionadas?
Algunas deficiencias nutricionales, especialmente de determinadas vitaminas necesarias para el funcionamiento normal del sistema nervioso, pueden relacionarse con alteraciones de la sensibilidad. La vitamina B12, por ejemplo, participa en el mantenimiento normal de las células nerviosas y sanguíneas. Esto no significa que cualquier hormigueo indique falta de vitamina B12 ni que sea conveniente comenzar suplementos sin conocer la causa.
Los niveles elevados de glucosa en sangre durante períodos prolongados también pueden afectar los nervios en algunas personas. Por esta razón, quienes presentan hormigueo persistente junto con otros factores de riesgo pueden necesitar una evaluación de sus niveles de glucosa.
Problemas en la espalda o el cuello, determinados medicamentos y diferentes alteraciones neurológicas también pueden ocasionar síntomas similares. Incluso lo que muchas personas llaman “mala circulación” no siempre es realmente un problema circulatorio. El adormecimiento puede originarse en los nervios, por lo que intentar solucionarlo únicamente con bebidas o remedios caseros puede retrasar la identificación de la causa.
Mantener hábitos saludables sigue siendo importante. Una alimentación variada que incluya verduras, frutas, legumbres, huevos, pescado, lácteos u otras fuentes apropiadas de proteínas y micronutrientes, junto con actividad física e hidratación adecuada, ayuda a proporcionar al organismo los nutrientes que necesita.
Sin embargo, ningún té, jugo o planta puede garantizar que el hormigueo desaparezca. Tampoco es recomendable tomar dosis elevadas de vitaminas o minerales sin saber si realmente existe una deficiencia.
Si las punzadas y el entumecimiento aparecen repetidamente, afectan ambos pies o manos, interfieren con las actividades diarias o se acompañan de debilidad, es recomendable buscar una evaluación profesional.
Además, un entumecimiento repentino acompañado de debilidad de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, alteraciones importantes de la visión, pérdida del equilibrio o confusión requiere atención médica urgente.
En conclusión, las punzadas y el adormecimiento pueden tener desde causas temporales hasta problemas que necesitan tratamiento. Prestar atención a cuándo aparecen, cuánto duran y qué otros síntomas los acompañan es mucho más útil que asumir automáticamente que se deben a una mala circulación.